Adiós 2021

Pese a todas las cosas que están pasando, espero que hayáis tenido un gran año. Si no es así, espero que el que viene sea mucho mejor.

La gente hace un repaso de las cosas que han pasado durante el mismo. Como este blog trata de cacharreos varios, y no escrito apenas en todo el año, me gustaría hacer balance de las cosas que han pasado en el ámbito musical.

Comencé el año preparando lo que sería un show para un evento de Mozyk en Jungle Syndicate, para poco después comprar un Kyma Capybara 320 que me fue mal y tuve que devolver. La suerte me miró de frente y un mes más tarde pude conseguir otro (es complicado verlos a la venta). Puedo decir que Kyma es uno los lenguajes más profundos que existen, pero que con tiempo los resultados pueden ser brutales. También digo que llevo tiempo sin usarlo ya que últimamente estoy intentando apartarme un poco del ordenador. Pero sé que ahí está para cuando quiera hacer locuras con él. Para algo me empollé el libraco que trae.

El primer Kyma que compré y que tuve que devolver.

Tuve la suerte de pasar por Carne Cruda en febrero, cosa de la que estoy contento. También de trabajar y editar un disco que vio la luz en septiembre y con el que estamos muy felices. Además, tuve el placer de asistir a un curso de diseño de sonido y sonificación para producto en el Instituto Tramontana, en el que aprendí muchas cosas, y de tener un especial en Guía Electrónica de Bolsillo hablando sobre «Look Inside».

Tocando en Carne Cruda

En mi búsqueda de instrumentos que me mantengan alejado del ordenador compré un Elektron Model:Samples y flipé con su magia. Es un instrumento algo limitado, pero tremendamente divertido. También se me metió entre ceja y ceja probar un Sampletrak de Zoom. Y vaya si también es divertida, un sonido muy old school y un tacto muy auténtico, más limitada que la Elektron aún jajaj. Probé un Push 2 y aunque me gustó mucho no llegué a encontrarle la gracia a los resultados que salieron de ahí. (Aunque bien es cierto que un remix que saldrá editado dentro de poco está hecho enteramente con él). Además estuve trasteando con la DR-202 de Boss. Me encanta. Pero me tuve que deshacer de ella. (Las gallinas que entran por las que salen). Experimenté mucho con CDP. Hice un post al respecto además.


La joya de este año ha sido el MPC4000. Una maravilla de instrumento, que si bien me aleja de mi método tradicional de composición, me está aportando ratos muy agradables. Tiene una construcción sólida como un tanque. Los knobs, el timing, y el sonido son bestiales. Aproveché y le compré a un tipo una colección de CDs de samples (muchos, muchísimos samples) y estoy sacando cosas de ahí. No os podéis imaginar las cosas que se descubren en esos CDs y como de bien les van los filtros y las capas del 4000. Ahora mismo es mi instrumento. También compré una colección de 100 floppies para Akai s950 y los volqué uno a uno a discos Zip. Currazo.

Floppies del S950

Hice otro remix para un artista que me gusta mucho. Le cambié condensadores y el display a mi K2000 y ahora tengo una máquina completamente nueva. Sigo madrugando para hacer música, y he conseguido montar un satélite (así lo llamo) que me permite llevar parte de mi estudio al salón entre diario, y unirlo al mismo para volcar los resultados en el fin de semana.

El nuevo display del K2000


Espero que el año traiga cosas buenas también. Un abrazo y feliz 2022. ❤️

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